Greenpeace denuncia “lobby empresarial” detrás de la nueva Ley de Semillas

En un duro informe, Greenpeace acusó que detrás del proyecto de la nueva Ley de Semillas que impulsa el Gobierno Nacional existe un fuerte "lobby" ejercido por la industria agroquímica. La ONG resaltó, además, la existencia de al menos 30 vínculos entre las compañías y funcionarios del oficialismo.

“El proyecto de ley propicia un modelo que concentra el control de las semillas y los alimentos en pocas manos", sostuvo Greenpeace.

La nueva Ley de Semillas fue anunciada por Guillermo Bernaudo –jefe de Gabinete del Ministerio de Agroindustria y uno de los señalados por la ONG de tener vínculos con empresarios de la industria– ante Comisión Nacional de Semillas (Conase) en agosto del año pasado y luego enviada en octubre al Congreso, que deberá aprobarla o no durante el transcurso de los próximos meses. Al respecto, el presidente Mauricio Macri prometió en diferentes oportunidades que bajo su gestión se llevará adelante una “verdadera revolución productiva en el campo”.

"Quién controla las semillas, controla la alimentación", dice en su inicio el informe que dio a conocer la organización ambientalista fundada en 1971 en Vancouver, Canadá.

Greenpeace alega que esta nueva ley impulsada por el Gobierno nacional pretende limitar el uso libre de semillas, para beneficiar a las grandes empresas. A su vez, sostiene que el proyecto no contempló ninguna de las solicitudes de agricultores familiares, campesinos, indígenas, académicos y universidades.


El “lobby empresarial”

En la investigación, Greenpeace denuncia que diferentes funcionarios nacionales de Cambiemos cuentan con vínculos directos con el oligopolio de la industria química, encabezado por Monsanto-Bayer, Dow-Du Pont, Syngenta-ChemChina y BASF, que controlan el 60% del mercado mundial de semillas y el 65% de las ventas mundiales de agrotóxicos.

Además de Bernaudo, otros funcionarios señalados son el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile y la coordinadora de Políticas Públicas para el Desarrollo Sustentable del mismo ministerio, Beatriz Giraudo. También el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña; el diputado nacional, Pablo Torello y el senador nacional, Alfredo De Angelis, entre otros.

"Una ley de semillas que da más poder a empresas agroquímicas solo puede traer más contaminación para los pueblos fumigados, más destrucción de bosques nativos y menos alimentos saludables accesibles para toda la población", dijo Franco Segesso, miembro del área de campañas de Greenpeace. En su denuncia, la ONG dice que el lobby empresario actúa en sectores diplomáticos, en el Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y en amplios sectores del agro argentino.

La Multisectorial contra la Ley Monsanto de Semillas, conformada por más de 50 organizaciones sociales, campesinas, ambientales y académicas, rechazó cualquier modificación a la Ley de Semillas vigente (N° 20.247), que fue sancionada en 1973. Y reclama que los senadores y diputados detengan "las maniobras que benefician a los actores del agronegocio y legislen a favor de la salud, la vida y la alimentación de los argentinos".

Por último, Greenpeace recordó en un comunicado que un reciente informe de las Naciones Unidas alertó, también, que la industria agroquímica está dominada por este grupo reducido de empresas transnacionales que ejercen poder sobre la agenda regulatoria, las iniciativas legislativas y la investigación agroquímica a nivel mundial.

Fuente: El Ancasti (11.04.17)

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