Científicos en busca de 25 especies que no han sido vistas en más de 1.500 años

La organización Global Wildlife Conservation (GWC), ha lanzado una campaña mundial para encontrar a los 25 animales (y una planta) más buscados del planeta. Ninguno está oficialmente extinto, pero, colectivamente, las especies no han sido vistas en más de 1.500 años. “La tortuga gigante, por ejemplo, está en la más volcánica de las Islas Galápagos. Todo el territorio es un cono volcánico masivo, cubierto de matorrales casi impenetrables. Alguien podría caminar muy cerca de una tortuga de más de un metro al otro lado del arbusto y ni siquiera fijarse en ella”, comenta Robin Moore, biólogo y líder del proyecto.

La lista, elaborada por centenas de científicos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, incluye un murciélago, una abeja, un periquito, un caballito de mar y un tipo de coral. Los expertos tuvieron que seleccionar especies que no habían sido detectadas en más de 10 años –aquellas ya declaradas extinguidas, como el tigre de Tasmania, no fueron consideradas– y, a partir de una lista inicial de 1.200 especies, la organización redujo la búsqueda a lo que considera 25 especies "peculiares y carismáticas" que, si todavía existen, se encuentran en 18 países en todo el mundo.

Las expediciones empezarán a finales de verano, después de una campaña para recaudar 500.000 dólares (aproximadamente 467.000 euros). Moore explica que cada investigación será diferente. Los científicos podrían lanzar una búsqueda de dos semanas en las praderas y pantanos del norte de Myanmar (Birmania) para ir tras el pato de cabeza rosada, que lleva 68 años desaparecido. Para buscar al Equidna de Attenborough, lo más probable es que los científicos desplieguen trampas con cámaras que serán monitoreadas por los lugareños. La búsqueda de la salamandra escaladora de Jackson requerirá una expedición a los bosques nubosos de Guatemala. “Hablar con los lugareños será clave en la mayoría de las búsquedas, como en el caso de la rana conocida como sapito arlequín, en la selva de Venezuela”, comenta el biólogo.

Moore está seguro de que la campaña funcionará y tiene evidencias de primera mano para creerlo: lideró en 2010 una búsqueda de sapos posiblemente extintos, que involucró 33 equipos de expertos en especies desaparecidas en 21 países, y que resultó no solo en el redescubrimiento de tres de los 10 anfibios más buscados, sino que también logró encontrar otras 15 especies.

Hay, además, indicios que sostienen la hipótesis de que las 25 especies buscadas actualmente, pueden estar escondidas en algún rincón del planeta. En 2007, un grupo de científicos encontró rastros de madrigueras que, por su forma, podrían ser del Equidna de Attenborough, aunque no hubiera evidencia gráfica o de ADN. Entre 2000 y 2001, cazadores encontraron señales que indican que una especie de mono antes considerada extinguida, el colombo rojo occidental, ha sobrevivido. En Guatemala, dos especies de salamandra fueron redescubiertas después de más de tres décadas sin dejar rastro, "lo que nos hace creer que la salamandra escaladora también nos puede sorprender”, dice Moore. Y en Venezuela, los nativos han reportado avistamientos de ranas que coinciden con la descripción del sapito arlequín. “Todos esos fragmentos de evidencias son tentadores. Es un destello de esperanza para el redescubrimiento de esas especies”, afirma el biólogo.

Fuente: El País (17.05.17)

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