El CONICET compite en “Mentes Brillantes” con un proyecto para almacenar litio

Debido al aumento de la población a nivel mundial y el consecuente crecimiento del consumo, uno de los grandes compromisos que deben asumir las sociedades contemporáneas es producir energía sin destruir el medio ambiente.

En ese sentido, una de las alternativas más promovidas en la actualidad es el uso de fuentes sostenibles para limitar así la dependencia de los combustibles fósiles. Solo América del Sur tiene el 65% de las reservas mundiales de litio y el 80% de las salmueras que contienen litio en salinas de alta altitud: Bolivia (Uyuni), Chile (Atacama) y Argentina (Puna). Con este desafío en mente, la empresa científica global DMS realiza el concurso “Mentes brillantes”, un lugar donde jóvenes intelectuales o equipos de investigadores presentan diferentes proyectos con el objetivo de contribuir a una economía baja en carbono.

Una de las comitivas que es parte de esta iniciativa, proviene del Instituto de Química Física de los Materiales, Medioambiente y Energía (INQUIMAE), organismo dependiente del  CONICET. Liderado por el director Ernesto Calvo, el equipo de investigadores argentinos propuso un proceso de extracción de litio para almacenamiento de energía renovable.

Este sistema electroquímico tiene varias ventajas: tiempos cortos (horas en lugar de meses), bajo consumo de energía mediante paneles solares, alta selectividad de litio sobre sodio y es respetuoso con el medio ambiente. Se trata de un proyecto de almacenamiento de energía sostenible a partir de fuentes de energía renovables -solar y eólica- para la electrificación a distancia, vehículos eléctricos respetuosos con el medio ambiente y la electrónica portátil generalizada.

“El cambio climático se está produciendo por causas antropogénicas, por lo tanto el tema de las energías renovables es de candente actualidad y fundamentalmente si esas energías renovables se pueden aplicar en Argentina”, señaló el Dr. Miguel Laborde, vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del CONICET.

Para llevar a cabo el emprendimiento, Calvo contó con la colaboración especial de la Dr. Victoria Flexer -del Centro de Investigaciones y Transferencia (CIT) Jujuy- y de las becarias Florencia Marchini y Valeria Romero.

Por su parte, Inge Massen, responsable de comunicación de DSM, sostuvo: “Día tras día, científicos de todo el mundo proponen soluciones para abordar el reto energético global: la transición de los combustibles fósiles al 100% de energía renovable -en la medida de lo posible-. Pero ¿Y si pudiéramos acelerar este proceso. Estamos buscando soluciones de energías renovables que puedan aumentar el potencial de almacenamiento energético o solar”.

El concurso, que comenzó el 8 de febrero de este año, anunciará la selección de las tres mejores ideas en junio. Como premio, los ganadores recibirán apoyo técnico y asesoramiento comercial.

“A través de nuestro movimiento 'la Ciencia Puede Cambiar el Mundo', hemos destacado a héroes desconocidos de la ciencia, innovadores que trabajan en todo el mundo, a veces solos, sin recursos, apoyo y estímulo necesarios para poner en práctica soluciones, cambiando el mundo”, concluyó Massen.


Para ver todas las propuestas, ingresar a:

sciencecanchangetheworld.org

Fuente: CONICET (13.03.17)

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