China examinará sus árboles para saber cuáles son los que más ayudan a reducir la contaminación ambiental

Debido a que China es responsable de casi el 30% de los gases de efecto invernadero, sus habitantes están expuestos a graves enfermedades cardiorrespiratorias. En la actualidad, la calidad del aire es muy baja y, dependiendo de la meteorología del momento, puede empeorar aún más. Según una reciente investigación del economista Dabo Guan, 100 mil chinos mueren al año por las poluciones de CO2 que produce la actividad industrial en el país.

Ante esta realidad, desde 2013 China lleva adelante el Programa Acción de Prevención y Control de la Contaminación del Aire, un plan de urgencia destinado a aumentar los suministros de energía renovable, intensificar los controles e imponer restricciones al uso de los combustibles fósiles.

Como parte de esta propuesta, con la que aspira a reducir la densidad de las partículas inhalables (PM 2,5) en al menos un 10 por ciento para este año, el Gobierno impulsó una nueva medida: descubrir cuáles son los árboles que más favorecen en la reducción de la contaminación.

“A través de las estaciones de medición sabremos cuáles son los árboles más capaces de absorber contaminantes como partículas de menos de 2,5 micrómetros de diámetro y qué árboles pueden producir más iones negativos de oxígeno“, señaló el profesor Liu Chunjiang, de la Universidad Jiao Tong y uno de los referentes del proyecto.

La medida, que se implementó en la ciudad de Shanghái (como primera instancia), controlará la efectividad de los bosques en el manejo del dióxido de carbono, la producción de oxígeno, el manejo de la contaminación, la limpieza del aire y el mantenimiento de la biodiversidad. También testeará las condiciones del suelo, agua y vegetación con el objetivo de estudiar el crecimiento del bosque y cómo cambia la ecología de la ciudad.

“Podemos determinar la densidad y altura de siembra más eficaces, así como la separación razonable entre los diferentes árboles”, agregó Chunjiang. Los datos ayudarán a los gobiernos locales chinos a tomar decisiones y también ayudarán a los administradores forestales a manejar sus bosques.

De momentos, la primera estación comenzó a funcionar en noviembre en el Parque Zhongshan y durante los próximos meses está previsto que se coloquen un total de 12 estaciones de seguimiento ecológico por toda China, que en la actualidad tiene más de 1.300 millones de habitantes.

Los monitores, además, cuentan con pantallas ubicadas en espacios públicos para que la población pueda ver las estadísticas de la temperatura, humedad, concentración de iones negativos y densidad de contaminación.  

Según datos proporcionados por Chunjiang, la cubierta forestal de Shanghái, cuya aglomeración urbana tiene más de 30 millones de habitantes y altos niveles de contaminación, estaba el año pasado en torno al 15 % y la ciudad planea aumentar la tasa al 25 % para 2040.


Controles estrictos

Durante una inspección a gran escala en el centro-norte del país, China detectó que más de 3.000 empresas chinas -algunas de ellas públicas- incumplían las normas de contaminación del aire.

Llevada a cabo por equipos formados por más de 260 inspectores, la investigación se realizó entre los meses de febrero y marzo en 18 ciudades de seis provincias diferentes (Pekín, Tianjin, Shandong, Hebei, Shanxi y Henan).

A causa de la gran cantidad de vehículos en circulación, la densidad de población y la actividad industrial, cada día miles de chinos tienen que salir a la calle con mascarillas para que no se le introduzcan en los alveolos pulmonares las partículas de 2,5 micrómetros, las cuales generan graves enfermedades respiratorias y vasculares.

Por esta razón, el Gobierno logró endurecer los controles y las penas a través de la reforma de la Ley de Protección Ambiental en 2015, considerada la más estricta de su historia.

"Las autoridades medioambientales del país impusieron 124.000 castigos y multas por valor de 6.630 millones de yuanes (960 millones de dólares) a empresas por infracciones relacionadas con el ambiente en 2016, un 28 y un 56 por ciento más que el año previo, respectivamente", señaló el ministro chino de Protección Ambiental, Chen Jining.

Fuente: EFE / Foro Ambiental / El País (12.04.17)

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